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Discurso Dr. Mario Jiménez L.
Palabras pronunciadas en el 4to. Congreso de la Federación Ibero-Panamericana de Periodoncia, efectuado en el hotel Venetur, Isla Margarita, Venezuela del 16 al 18 de noviembre del 2011 con motivo del nombramiento de Periodoncista Destacado.
Doctora Xiomara Giménez, presidente y demás miembros de la Junta Directiva de la Federación Ibero-Panamericana de Periodoncia, señores periodoncistas distinguidos, señores conferencistas invitados, apreciados colegas, señoras y señores:
Que rico estar aquí de nuevo y poder revivir con los viejos amigos y ustedes todos, los días gloriosos ya pasados que tanto nos honran y nos hacen sentir, una vez más, la inconfundible cordialidad de nuestros hermanos venezolanos.
Cuando solicité a los Directivos de este Congreso, se me autorizaran 5 minutos para dar los agradecimientos por la distinción que hoy se nos otorga, se me respondió que se me autorizaban 10 para hacerlo a nombre de los tres honrados y acepté, gustosamente. Espero representar a mis otros dos colegas, con la dignidad que la ocasión amerita.
Dado que ya tenía listo lo concerniente a la parte personal, no quise suprimirla y por esta razón, expresaré lo pertinente al grupo en total, inicialmente y cubriré luego los conceptos de tipo individual.
Antes de entrar en materia, quiero agradecer al Dr. Ernesto Muller copia de la reseña histórica de la Asociación Panamericana de Periodontología y su evolución a Federación Ibero- panamericana de Periodoncia, documento que escribiera en asociación con la Dra. Zulema Targovnik, el cual será presentado completo al Congreso en la debida oportunidad.
Allí aprendí como entre 1970-71, el Comité de Relaciones Exteriores de la Academia Americana de Periodoncia (APP), decide fomentar una Asociación Panamericana de Periodoncia por iniciativa del Dr. Fermín A. Carranza Jr., quien aprovechando el Congreso Mundial de la Federación Dental Internacional en la ciudad de México en 1971 convoca a los Delegados de varios países para fundar la Asociación Panamericana de Periodoncia, lo cual se cumplió cabalmente, siendo nombrada la primera Comisión Directiva constituida así:
Presidente: Dr. Fermín A. Carranza Jr. de la Argentina y secretario el inolvidable Simao Kon del Brasil.
Fue el grupo venezolano, presidido por Ernesto Muller el Organizador de la Primera Conferencia Panamericana de Periodoncia, cuyo Primer Congreso se realizó en el Hotel Tamanaco de Caracas ,Venezuela, en Marzo de 1975, dirigido por los Drs. Willy Hohn, en ese entonces Presidente de la Sociedad Venezolana de Periodoncia y Ernesto Muller, Presidente de la Comisión organizadora, de quien tuve el honor de ser su invitado.
Fue éste, un evento inolvidable en la historia de la Periodoncia latinoamericana por su organización, solidez académica y dinamismo, además de la incomparable hospitalidad venezolana, lo cual marcó honda huella en nuestros corazones y fue el presagio de la grandeza y solidez de la Asociación Panamericana de Periodoncia, hoy Federación Ibero-Americana.
Todos los triunfos fueron celebrados y los obstáculos del camino superados felizmente por esos vigías insomnes que la dirigieron y como bien reza al adagio español, demostraron que hubo “Luz en la poterna y guardián en la heredad”.
Para mi hoy es un día de Acción de Gracias, pues jamás me imaginé que pudiera ser nombrado simultáneamente con los Drs. Mariano Sanz, de España y Hugo J. Romanelli de la Argentina como Periodoncista destacado por la Federación Ibero-Panamericana de Periodoncia.
Sea esta la ocasión para expresar las más efusivas felicitaciones a mis compañeros de distinción y manifestarles cuan orgulloso me siento en compartir honores con tan prestigiosos profesionales que constituyen una gloria para la Periodoncia universal por sus excelsas virtudes, extensos conocimientos, investigaciones y logros académicos, ya que han difundido sus enseñanzas urbi et orbe, haciendo de esta manera un mundo más culto y útil para la humanidad entera. Que bien se merecen la exaltación recibida, ya que ha sido ganada en franca lid.
En mi caso personal sólo me explico mi nombramiento por la gallardía de los directivos de la Asociación de Periodoncia y Oseointegración de Colombia y a la generosidad de mis amigos Ibero-Panamericanos, pues tan honrosa distinción no sólo me enaltece a titulo personal, sino también a la Periodoncia Colombiana, a mi Universidad, a mi Asociación.
Siento un profundo orgullo al saber que a mis 81 años de edad esta magna Institución que hoy me honra, haya pensado en quien sólo ha sido un servidor incondicional y adicto entusiasta del estudio de la Periodoncia, esa gran rama de la Odontología que todos los días se destaca más y más por su solidez y seriedad académica.
Al mismo tiempo que doy gracias al buen Dios y a ustedes por tan honrosa exaltación, viene a mi mente el inmortal Mejicano Amado Nervo, quien en su bello poema PAZ, afirma:
“Muy cerca de mi ocaso yo te bendigo vida, porque no me diste trabajos forzados ni pena inmerecida. Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino. Si extraje la hiel o la miel de las cosas, fue porque puse en ellas hiel o mieles sabrosas. Cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Yo sé que a mis lozanías ha de seguir el invierno, pero tú no me prometiste que Mayo fuese eterno.
Hallé sin duda largas las noches de mis penas, mas tuve otras santamente serenas.
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz .Vida, nada me debes. Estamos en paz.”
En mis ya largos años vi vidos tuve la suerte de ver publicado, recientemente, mi libro sobre patologías orales en niños, adolescentes y adultos jóvenes, gracias a la bondad de mi Alma Mater y a la cooperación de mi Asociación, todo lo cual se complementa con la distinción que ahora se me otorga. Por eso, una vez más, repito que doy gracias al cielo, pues actos como éste, hacen revivir en mí viejos sueños juveniles, que me obligan a recordar el bello poema de Don Miguel de Unamuno, quien le pedía a Dios:
“Agrándame Señor la puerta para que pueda pasar por ella; la hiciste para los pequeños y ya he crecido bastante y si no puedes hacerlo, achícame, por favor, para volver a esos días maravillosos de la infancia, en donde “vivir es soñar”.
Que el buen Dios nos lleve de su mano para cumplir cabalmente sus sagradas leyes y cuando se haya de terminar nuestra terrenal existencia, nos encuentre listos para la ocasión y nos transporte entonces por los caminos de la gloria por toda una eternidad , trance que tan simbólicamente definiera el gran Antonio Machado, así: “Cuando llegue el día del último viaje y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontrareis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar”.
Muchas gracias.
Isla Margarita, Venezuela, Noviembre 16 del 2011.
Mario Jiménez Laverde
